viernes, 5 de febrero de 2010

La independencia del Bicentenario

Un banco central independiente implica independencia de cualquier tipo de poder. El principal mandato de un banco central es preservar el valor de la moneda. Por esto se entiende mantener un nivel “suficientemente bajo” de inflación. Hoy en día existe un consenso fuerte que, sin intentar descuidar demasiado este mandato básico, debe ayudar también a suavizar el ciclo económico. La estabilidad del sistema financiero aparece como otro objetivo razonable, que suele estar alineado con estos. Y ahora se piensa, incluso, que es deseable cierto grado suavización cambiaria
Un banco central puede ser independiente e incorporar otros objetivos, reconociendo los trade-offs entre ellos (claro que también necesitará suficientes herramientas). Pero incorporar más objetivos es totalmente diferente a dejar de lado lo que deberías hacer razonablemente para satisfacer una voluntad política. Tiene que haber coordinación entre Economía y el Banco Central, pero estar alineado con la política económica es una cosa y estar sometido a la voluntad política es otra. Y en casos como el nuestro, el poder político también es poder económico. No me puedo imaginar cómo comprar millones de dólares de forma privada en momentos de crisis puede tener un fin de política publica.
El banco central de la convertibilidad o el Banco Central de Ecuador no son ejemplos de lo que se reclama como banco central independiente. Esos son ejemplos de bancos centrales que se abstuvieron de hacer política monetaria con excepción de un único objetivo que vino impuesto por una autoridad superior. El padre de la Convertibilidad fue Cavallo, no Pou. Un banco central independiente no tiene por qué buscar atarse a una moneda.
Unas reflexiones sobre el Fondo del Bicentenario. Yo no creo que las reservas sean un activo absolutamente intocable bajo cualquier circunstancia, pero sí considero que: a) hay que respetar la institucionalidad, b) hay que medir bien las consecuencias y entender el rol de las reservas aunque "estén ahí" (nuestras crisis nos enseñaron algo al respecto), c) se subestima totalmente el tema del embargo, ya que le abrís la puerta a los reclamos de los fondos buitre, d) no hay que olvidarse que las reservas no son algo que llegó gratis, el BCRA tiene activos y pasivos y, muchas de esas reservas se compraron contra LEBACs, con lo cual hay que internalizar la presión al déficit cuasi-fiscal que genera (con sus eventuales consecuencias).
Es cierto que la cantidad de reservas que hay parece ser un colchón fuerte contra un eventual ataque contra la moneda (cubren aproximadamente la totalidad de M2, es decir billetes, monedas, cuentas corrientes y cajas de ahorro), pero si tenemos en cuenta todos los factores anteriores... como mínimo me sentaría a pensarlo un rato largo y hacer un par de cuentas, en vez de sacar un DNU y tratar de llevarme puesto a todo el mundo.
Por último, tampoco entiendo que algunos aplaudan esta medida cuando criticaron otras similares. Aún en el caso en que estuvieran dadas las condiciones para llevarlo adelante, este fondo lo último que tiene como objetivo es el desendeudamiento, sino todo lo contrario. Con esto se busca reabrir el mercado internacional de capitales (que se nos cerró por acumulación de errores pasados) para endeudarse más y tener caja para financiar un gasto con fines políticos que no para de aumentar. Midamos las cosas con la misma vara. No es que si lo hacen los Kirchner "es progre" y si lo proponen otros son "neo-liberales asquerosos".